Mostrando entradas con la etiqueta relaciones de pareja. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta relaciones de pareja. Mostrar todas las entradas
miércoles, 5 de octubre de 2011
martes, 12 de julio de 2011
Hombres y mujeres, ¿Diferentes formas de amar?
Las mujeres queremos: afecto, ternura, mimos, comprensión, sentirnos escuchadas, expresiones verbales de amor, sorpresas y detalles.
Los hombres quieren: sentirse valorados y triunfadores en todos los aspectos de la vida, relaciones sexuales frecuentes (y, la mayoría, ser el mejor amante), reafirmación de su autoestima, sentirse importantes para su pareja porque valora sus esfuerzos por complacerla...
Las mujeres quieren sentirse valoradas y apreciadas mientras los hombres quieren ser útiles. Es su forma de expresar amor y de sentirse amados.
En el pico del alejamiento o de la mutua incomprensión, ambos sienten que dan más de lo que reciben.
Si la mujer no valora lo que él hace por ella y le señala lo que no ha hecho o si critica todo lo que hace, él se sentirá perdido. Si él no alaba su aspecto nunca ni reconoce sus méritos o lo que hace por él, ella se sentirá perdida.
Si él está pendiente de ti, si os veis siempre que podéis ¿Por qué estropearlo con una conversación sobre a dónde va la relación de pareja? Demasiadas palabras estropean el momento.
Si os lo pasáis fenomenal juntos, ¿por qué hablar del futuro? El futuro se construye y se difruta en el presente. Vivamos el momento y no lo empañemos por intentar vivir los hechos que vendrán. “Cuando él me diga que me quiere”, “cuando vivamos juntos”, “cuando compremos el piso” son frases que nos apartan de nuestro presente, que es lo único verdadero.
Una sorpresa o un detalle inesperado, una reserva para una cena romántica, un “te quiero” en un momento clave, un abrazo –sin consejos ni preguntas- en un momento de desaliento, una actitud de escucha paciente… Son expresiones de amor que ella valorará.
También es conveniente poner límite al papel de “tengo razón, sé exactamente qué tienes que hacer” o “no hables más, yo lo arreglo”.
Escuchad… Y cuando tengáis la tentación de dar un consejo porque ella está abatida, abrazadla.
La mayoría de parejas se alejan o “fracasan” porque sus dos componentes esperan que el otro cubra todas sus necesidades.
A no ser que seamos una pareja "tipo lapa" que lo hacen todo juntos, podemos tener amigas para conversar de nuestros sentimientos y anhelos más profundos, amigos para ir al fútbol, amigos o amigas para ir al cine o ir de compras…
No es necesario compartirlo todo. Si tenéis aficiones dispares y contrapuestas, cada uno puede disfrutarlas con sus amigos sin perturbar al otro.
Los hombres necesitan a veces retirarse en silencio para enfrentarse a sus problemas, las mujeres necesitamos hablar de ellos.
El punto medio es darle a él un tiempo para aislarse pero pactar que más tarde conversáreis.
Si él se retira o no quiere hablar, no significa que ya no nos ame. Si ella expresa que se siente mal y él se aleja para darle espacio o minimiza sus sentimientos o la interrumpe continuamente para decirle que no tiene razones para sentirse así, ella se siente perdida. Y poco amada.
El enamoramiento y el amor romántico son hiperbólicos, compulsivos y nos llenan de gozo y angustia.
Cuando las mujeres no obtenemos todo lo que deseamos, tendemos a dar más para que nos sea retribuido con creces. Nos sacrificamos mientras esperamos, en silencio (a veces creemos que ellos pueden adivinar nuestro pensamiento), que él se dé cuenta y nos aprecie.
Debemos aprender a poner límites y a expresar lo que queremos sin pensar que nos van a rechazar. El fin del mundo (o de una relación de pareja) no se construye en un día o en un instante.
Tomado de Cosmopolitan España.
Nota de Liú: A esto solo le agregaría que la armonía de una relación se construye con el día a día, con la buena disposición, la decisión de tener confianza en la pareja, el buen humor, la comunicación, el respeto, el esfuerzo mutuo por la prosperidad de la familia, los ratos de ocio en común y el sexo deshinibido y frecuente.
Los hombres quieren: sentirse valorados y triunfadores en todos los aspectos de la vida, relaciones sexuales frecuentes (y, la mayoría, ser el mejor amante), reafirmación de su autoestima, sentirse importantes para su pareja porque valora sus esfuerzos por complacerla...
Las mujeres quieren sentirse valoradas y apreciadas mientras los hombres quieren ser útiles. Es su forma de expresar amor y de sentirse amados.
En el pico del alejamiento o de la mutua incomprensión, ambos sienten que dan más de lo que reciben.
Si la mujer no valora lo que él hace por ella y le señala lo que no ha hecho o si critica todo lo que hace, él se sentirá perdido. Si él no alaba su aspecto nunca ni reconoce sus méritos o lo que hace por él, ella se sentirá perdida.
Si él está pendiente de ti, si os veis siempre que podéis ¿Por qué estropearlo con una conversación sobre a dónde va la relación de pareja? Demasiadas palabras estropean el momento.
Si os lo pasáis fenomenal juntos, ¿por qué hablar del futuro? El futuro se construye y se difruta en el presente. Vivamos el momento y no lo empañemos por intentar vivir los hechos que vendrán. “Cuando él me diga que me quiere”, “cuando vivamos juntos”, “cuando compremos el piso” son frases que nos apartan de nuestro presente, que es lo único verdadero.
Una sorpresa o un detalle inesperado, una reserva para una cena romántica, un “te quiero” en un momento clave, un abrazo –sin consejos ni preguntas- en un momento de desaliento, una actitud de escucha paciente… Son expresiones de amor que ella valorará.
También es conveniente poner límite al papel de “tengo razón, sé exactamente qué tienes que hacer” o “no hables más, yo lo arreglo”.
Escuchad… Y cuando tengáis la tentación de dar un consejo porque ella está abatida, abrazadla.
La mayoría de parejas se alejan o “fracasan” porque sus dos componentes esperan que el otro cubra todas sus necesidades.
A no ser que seamos una pareja "tipo lapa" que lo hacen todo juntos, podemos tener amigas para conversar de nuestros sentimientos y anhelos más profundos, amigos para ir al fútbol, amigos o amigas para ir al cine o ir de compras…
No es necesario compartirlo todo. Si tenéis aficiones dispares y contrapuestas, cada uno puede disfrutarlas con sus amigos sin perturbar al otro.
Los hombres necesitan a veces retirarse en silencio para enfrentarse a sus problemas, las mujeres necesitamos hablar de ellos.
El punto medio es darle a él un tiempo para aislarse pero pactar que más tarde conversáreis.
Si él se retira o no quiere hablar, no significa que ya no nos ame. Si ella expresa que se siente mal y él se aleja para darle espacio o minimiza sus sentimientos o la interrumpe continuamente para decirle que no tiene razones para sentirse así, ella se siente perdida. Y poco amada.
El enamoramiento y el amor romántico son hiperbólicos, compulsivos y nos llenan de gozo y angustia.
Cuando las mujeres no obtenemos todo lo que deseamos, tendemos a dar más para que nos sea retribuido con creces. Nos sacrificamos mientras esperamos, en silencio (a veces creemos que ellos pueden adivinar nuestro pensamiento), que él se dé cuenta y nos aprecie.
Debemos aprender a poner límites y a expresar lo que queremos sin pensar que nos van a rechazar. El fin del mundo (o de una relación de pareja) no se construye en un día o en un instante.
Tomado de Cosmopolitan España.
Nota de Liú: A esto solo le agregaría que la armonía de una relación se construye con el día a día, con la buena disposición, la decisión de tener confianza en la pareja, el buen humor, la comunicación, el respeto, el esfuerzo mutuo por la prosperidad de la familia, los ratos de ocio en común y el sexo deshinibido y frecuente.
domingo, 12 de junio de 2011
¿Cómo hacer un masaje tántrico a una mujer?
El tantra se caracteriza por incluir las 4 ESES
Serenidad. Toma las cosas con mucha calma, no hay prisa.
Sensorialidad. Conecta tus sentidos con el ambiente. NO pongas música.
Sensualidad. Los dos deben estar perfectamente limpios, no hay nada mas sensual que un cuerpo limpio.
Sensibilidad. Expresa lo que sientes con la mirada, la voz, el tacto.
PREPARACIÓN.
Lo ideal es usar una cama de masaje o si les es posible la mesa del comedor; así el hombre puede estar de pie. También puede estar en una cama o en el suelo sobre una colchoneta. Se inicia con la mujer totalmente desnuda y acostada boca abajo. El hombre permanece vestido de manera cómoda. Con un poco de aceite para masaje, el hombre masajea sin mucha profundidad y de manera no tan lenta la espalda, glúteos y piernas de la mujer. Es parecido al masaje que se da a un deportista aunque no con el vigor del mismo. El objetivo es generar un relajamiento básico, pero que la mujer no entre en somnolencia. Es suficiente con unos 5 minutos.
Ahora la mujer se voltea sobre su espalda, en una posición confortable, con una almohada bajo su cabeza, en posición tal que pueda mirar hacia la zona de sus genitales y, a la vez, a su compañero.
Otra almohada debe ir bajo su cintura, preferentemente cubierta con una toalla o algo por el estilo. Las piernas deben estar abiertas, ligeramente doblados las rodillas, exponiendo sus genitales tanto como es posible. Por supuesto, cuantas más almohadas podamos usar para hacer la posición lo mas cómoda posible, mejor. La postura de yoga: supta badha konasana ( foto a la izquierda ) es un ejemplo gráfico de la mejor postura para la mujer, p.d. que Viva el Yoga !!! El hombre si está de pie se pone a un lado de su pareja, si están en una cama o en el suelo, debe sentarse entre las piernas de su pareja, también en una posición cómoda, con las piernas cruzadas, y también sobre un almohadón o almohada, o como se encuentre más cómodo. Lo importante es que la posición en que se encuentre el dador sea una en que pueda tener completo acceso al Yoni, así también como a las otras partes del cuerpo de su compañera.
El hombre si está de pie se pone a un lado de su pareja, si están en una cama o en el suelo, debe sentarse entre las piernas de la mujer también en una posición cómoda, con las piernas cruzadas, y también sobre un almohadón o almohada, o como se encuentre más cómodo.Lo importante es que la posición en que se encuentre sea una en que pueda tener completo acceso al Yoni, así también como a las otras partes del cuerpo de su compañera.
RESPIRACIÓN
Antes de comenzar, hombre y mujer, deben respirar profundamente, una respiración relajante y que los prepara para la tarea a realizar. El hombre da instrucciones de como respirar a la mujer. Importante: Durante todo el proceso del masaje, deben recordar mantener una respiración profunda, lenta y con una relajación absoluta.
El hombre debe recordar esto especialmente, y hacérselo recordar a la mujer, en caso de que esta deje en algún momento de respirar correctamente o deja de hacerlo totalmente. La respiración profunda es muy importante. En ningún momento la mujer debe entrar en una respiración agitada o jadeante.
PROCEDIMIENTO QUE SIGUE EL HOMBRE
Inicia masajeando las piernas, el abdomen, los muslos y los pechos de tu pareja, en forma gentil y muy suavemente, creando mediante el toque suave un preludio relajante al momento en que entraremos en contacto con el Yoni propiamente dicho. Busca tocar lo más suave posible
Necesitas un aceite de alta calidad del cual colocas una pequeña cantidad en el montículo del Yoni. Ni mucho ni muy poco, lo justo para que se derrame sobre el labio exterior y cubra la totalidad de la parte externa de la vagina. Lubricantes de alta calidad pueden encontrarse en el mercado, especialmente fabricados para este tipo de actividad. Pueden conseguirse en tiendas de artículos para masaje.
Comienza masajeando suavemente el monte de venus, así también como los labios externos. Con mucha suavidad, teniendo en cuenta que es una zona especialmente sensible del cuerpo de la mujer, toma el labio exterior entre tu pulgar y tu índice, apretando apenas, con mucha delicadeza, y recorriendo todo su largo en forma ascendente y descendente, a lo largo de los dos labios. Sin apurarse.
Luego haz lo mismo con los labios interiores, en la misma forma, y aun con mas suavidad.
Atención: Es importante, como te puedes imaginar, no apurarse, sino tomarte el tiempo necesario. Relájate y disfruta el masaje, de otra forma no tiene sentido lo que estás haciendo. Dar el masaje debe ser un placer tanto para la mujer como para el hombre.
La mujer debe relajarse y dejarse fluir. No debe hacer un sólo movimiento con sus manos o pelvis. Siempre debe recordar mantener la respiración profunda y continua, sin interrumpirla en ningún momento, siempre relajada y relajante.
Para aumentar las sensaciones y el vinculo que se crea entre los dos, estos deben mirarse a los ojos tanto como sea posible, manteniendo la relación tan activa como sea posible.
La mujer puede, por supuesto, comentar al hombre las sensaciones que percibe y como el masaje la esta afectando, diciéndole si la presión, velocidad, suavidad, profundidad, etc, son las correctas o como hay que modificar, aumentar o disminuir cada variable.
Importante: Por mas que se pueda hablar, mantengan la conversación al mínimo, simplemente tocando los temas referidos a las sensaciones placenteras que provienen del masaje en sí mismo. El foco debe permanecer en él, ya que de perderlo, también se pierde el foco de las sensaciones y el efecto del masaje disminuye considerablemente.
Luego de terminar con los labios, pasa a masajear el clítoris, con movimientos suaves y controlados, tanto en el sentido de las agujas del reloj como en el opuesto, dando pequeños golpecitos de vez en cuando. Toma el clítoris suavemente entre tus dedos y lo presionas suavemente. Esto, sin dudas, excitara a la receptora, pero recuerda recordarle que se mantenga relajada y respirando regularmente.
Con muchas suavidad, introduce los dedos medio y anular de la mano derecha dentro del Yoni. Con mucha delicadeza, explora, masajeando suavemente, el interior de la vagina. Nos tomes el tiempo, lo haces con calma, no hay porque apurarse ni aumentar la velocidad enloquecidamente. Hay que ir variando la velocidad, la fuerza, la forma y la presión de los movimientos que vas realizando.
Recordar siempre que lo que estamos haciendo es un masaje, y que la idea principal es nutrir y relajar el Yoni.
Importante: Usa la mano derecha, no la izquierda. Recuerda esto, ya que se relaciona directamente con la polaridad en el Tantra y es de suma importancia para el buen resultado final.
Gira tu mano, haciendo que la palma quede mirando hacia arriba, siempre con dos dedos dentro del Yoni. Después mueve el dedo medio, como si estuviéses pidiendo a alguien que se te acerque, llevándolo desde la posición extendida hacia la palma de tu mano, doblándolo lentamente y sin hacer excesiva fuerza. Este movimiento te permite ubicar una zona de tejido esponjoso que se encuentra justo debajo del hueso pélvico y detrás del clítoris. Este es el famoso punto G, conocido en el tantra como punto sagrado.
En este momento, tu pareja puede sentir placer, dolor, ganas de orinar, etc. Ve nuevamente probando y cambiando el tipo de movimiento que realizas con tus dedos, así también como la velocidad, la presión y el patrón. Haz círculos, de adelante hacia atrás o de un lado hacia el otro.
Como siempre, tómate tu tiempo, sin apurarte y realizando todos los movimientos con suavidad y mucho cuidado, de la forma lo más gentil posible, o aun más. Sigue estimulando el clítoris con el dedo pulgar de la mano derecha mientras haces esto.
Mientras realizas todo esto con la mano derecha, utiliza la mano izquierda para masajear sus pechos, caderas, muslos o clítoris. Si decides hacer esto ultimo, lo mejor es apoyar tu mano en el monte, masajeando esta zona con la palma, y estimular el clítoris solo con tu pulgar, con movimientos ascendentes y descendentes, suaves.
Esta estimulación dual es sin lugar a dudas la que causará mas placer en tu pareja.
Atención: No es recomendable usar la mano libre para estimularnos nosotros mismos a la vez que la estimulamos a ella, ya que, sin lugar a dudas, perderemos el foco de lo que estamos haciendo con nuestra pareja. Además, recordemos que la idea de este masaje era darle placer y un lugar propio a ella, no para nosotros mismos. Gran parte de los beneficios de este tipo de masajes provienen de la atención que ella recibe.
Continúa con el masaje, probando diferentes estilos, movimientos, velocidades y presiones. Sigan mirándose a los ojos tanto como sea posible, manteniendo el vinculo activo. Respiren correctamente todo el tiempo, siempre relajados y con profundidad. Se gentil. Muchas mujeres han sufrido de compañeros sexuales totalmente egoístas y la atención brindada puede ser un poderoso bálsamo. Fuertes emociones pueden desatarse durante el procedimiento del masaje. El valor para ella de esto puede ser incalculable.
EL FINAL
Lo cierto es que el orgasmo puede ocurrir durante el masaje. Es mas, varios orgasmos pueden ocurrir, cada uno mas fuerte que el anterior, en lo que en Tantra se conoce como “tomar la ola”.
Atención: Muchas mujeres pueden aprender a ser multiorgasmicas mediante el masaje Yoni, si tienen la suerte de tener un compañero dedicado y paciente, que les dé toda la atención que necesitan y merecen.
Si esto sucede, debes lograr que tu compañera siga respirando con regularidad, sin perder el foco en ningún momento.
Sigue masajeando hasta que ella te pida que te detengas. Una vez que te detengas, con mucha suavidad y delicadeza, retira tus dedos de dentro del Yoni. Todo lo haces con mucho respeto y tratando de no molestarla de ninguna forma.
Déjala reposar en el sitio, tranquila, simplemente disfrutando de lo que ha dejado el masaje Yoni detrás de sí. Puedes sentarte en el piso, cerrar los ojos y quedarte quieto y meditando hasta que ella se incorpore y se acerque a ti. También puedes abrazarla y simplemente quedarse allí juntos.
Si logramos dominar el masaje Yoni y otras técnicas Tantra, lo cierto es que nuestra vida sexual se verá inmensamente enriquecida, además de que aprenderemos muchísimo sobre la sexualidad femenina, y esto se trasladará a nuestra vida como pareja en general.
Información adicional:
Hemos mantenido este sitio libre de fotografías que pueden causar polémica en nuestra sociedad aún cerrada a las ideas del tantra y sus técnicas de liberación. Sin embargo en diferentes sitios de la red puedes encontrar información gráfica al respecto. The school of tantra de Maui, Hawaii, USA contiene información adicional en inglés y fotografías. La pareja líder de este lugar ha escrito un libro llamado how really love a women. Adicionalmente en su página web puedes hallar fotografías de las técnicas descritas y que te pueden ayudar principalmente a como acomodar a tu pareja y a como acomodarte para que ambos estén confortables. Visita esta página para mayor información:
¿Cómo se hace un masaje tántrico a un hombre? (video)
Un capítulo de Sexo en Nueva York ha despertado mi curiosidad por el sexo tántrico, después de haberlo visto, (el capítulo) unas cincuenta veces, no lo sé, nunca me canso de ver Sex and City.
Entonces me di a la tarea de buscar en internet información sobre el tema y encontré que muchas páginas han copiado y pegado el siguiente texto, del cual no poseo los derechos pero no puedo citar la fuente pues desconozco quien es el autor:
La palabra sánscrita para denominar el órgano sexual masculino es Lingam, y le da una connotación muy respetuosa, ya que significa Báculo de Luz que canaliza la energía y el placer.
El masaje del Lingam tiene como propósito relajar al hombre y llevarlo al contacto con su lado más sensible. La relación de la pareja se vuelve más profunda, y además los papeles tradicionales de los sexos se ven intercambiados.
El masaje del Lingam fortalece los vínculos de intimidad que existen en la pareja. El orgasmo y la eyaculación no son el objetivo primordial de este masaje, sino la exploración de una nueva forma de placer que no esté condicionada por factores tradicionales como alcanzar precisamente ese momento cumbre o climax, sino mas bien la demora de este.
Para realizar este masaje es importante que los cuerpos estén muy limpios. Si la pareja puede disfrutar de un baño relajante, mucho mejor. Luego, hay que respirar profundamente y vaciar el estómago, pues la experiencia sexual es más placentera si se está totalmente vacío.
Para que la pareja se conecte, es una buena idea -al igual que con el masaje del Yoni- acercarse y acariciarse tiernamente, abrazarse y verse a los ojos, con la idea de derribar las fronteras o murallas que estén separando a la pareja. Todo esto es opcional.
Luego, el hombre debe recostarse sobre su espalda, encima de almohadones que le levanten el torso y la cabeza. Sus piernas deben estar cómodamente separadas con las rodillas un poco dobladas, y los genitales totalmente expuestos para que el masaje sea totalmente efectivo.
Tomar un poco de lubricante sexual y esparcirlo tanto por el lingam como por los testículos. Con mucha delicadeza, la mujer debe iniciar el masaje en los testículos y en el escroto, provocando que toda el área se relaje. Luego, se acaricia suavemente el hueso púbico o pélvico y el perineo. Cuando se llegue a esta zona hay que ser especialmente cuidadosa, pues el perineo (que se encuentra entre los testículos y el ano) es una zona muy sensible. Sólo si el hombre está totalmente de acuerdo se puede estimular la próstata (el punto g masculino) que se encuentrea en el ano. Muy delicadamente de introduce y un dedo con la palma de la mano hacia arriba y se mueve como si le pidiéramos a alguienq ue se acerque a nosotros.
Al mismo tiempo con la otra mano, se procede a acariciar el cuerpo o asta del Lingam, variando la presión y la velocidad, para que el estímulo varíe de intensidad y resulte más placentero. Hay que recordar que el hombre estará asumiendo una posición pasiva. Deberá respirar profundamente y la mujer deberá detener la estimulación cuando esté a punto de llegar la eyaculación.
Es muy posible que tras detener el masaje, o al acariciar la cabeza del lingam como si se exprmiera una naranja, el hombre tenga espasmos propios de un orgasmo, pero sin eyacular. Esto puede ocurrir cuantas veces se desee. Después es normal que se pierda la erección durante unos minutos pero pronto se recupera pues el cuerpo percibe que el hombre aun está lleno de semen.
De esta manera un hombre puede comenzar a ser multiorgásmico. Si finalmente se permite una eyaculación o el hombre considera que ya ha tenido suficiente placer aun sin haber llegado a ella, será él quien decida si desea disfrutar durante unos minutos de un abrazo de su dadora o por el contrario prefiere permanecer solo durante unos minutos para procesar y disfrutar la experiencia que acaba de vivir.
Entonces me di a la tarea de buscar en internet información sobre el tema y encontré que muchas páginas han copiado y pegado el siguiente texto, del cual no poseo los derechos pero no puedo citar la fuente pues desconozco quien es el autor:
La palabra sánscrita para denominar el órgano sexual masculino es Lingam, y le da una connotación muy respetuosa, ya que significa Báculo de Luz que canaliza la energía y el placer.
El masaje del Lingam tiene como propósito relajar al hombre y llevarlo al contacto con su lado más sensible. La relación de la pareja se vuelve más profunda, y además los papeles tradicionales de los sexos se ven intercambiados.
El masaje del Lingam fortalece los vínculos de intimidad que existen en la pareja. El orgasmo y la eyaculación no son el objetivo primordial de este masaje, sino la exploración de una nueva forma de placer que no esté condicionada por factores tradicionales como alcanzar precisamente ese momento cumbre o climax, sino mas bien la demora de este.
Para realizar este masaje es importante que los cuerpos estén muy limpios. Si la pareja puede disfrutar de un baño relajante, mucho mejor. Luego, hay que respirar profundamente y vaciar el estómago, pues la experiencia sexual es más placentera si se está totalmente vacío.
Para que la pareja se conecte, es una buena idea -al igual que con el masaje del Yoni- acercarse y acariciarse tiernamente, abrazarse y verse a los ojos, con la idea de derribar las fronteras o murallas que estén separando a la pareja. Todo esto es opcional.
Luego, el hombre debe recostarse sobre su espalda, encima de almohadones que le levanten el torso y la cabeza. Sus piernas deben estar cómodamente separadas con las rodillas un poco dobladas, y los genitales totalmente expuestos para que el masaje sea totalmente efectivo.
Tomar un poco de lubricante sexual y esparcirlo tanto por el lingam como por los testículos. Con mucha delicadeza, la mujer debe iniciar el masaje en los testículos y en el escroto, provocando que toda el área se relaje. Luego, se acaricia suavemente el hueso púbico o pélvico y el perineo. Cuando se llegue a esta zona hay que ser especialmente cuidadosa, pues el perineo (que se encuentra entre los testículos y el ano) es una zona muy sensible. Sólo si el hombre está totalmente de acuerdo se puede estimular la próstata (el punto g masculino) que se encuentrea en el ano. Muy delicadamente de introduce y un dedo con la palma de la mano hacia arriba y se mueve como si le pidiéramos a alguienq ue se acerque a nosotros.
Al mismo tiempo con la otra mano, se procede a acariciar el cuerpo o asta del Lingam, variando la presión y la velocidad, para que el estímulo varíe de intensidad y resulte más placentero. Hay que recordar que el hombre estará asumiendo una posición pasiva. Deberá respirar profundamente y la mujer deberá detener la estimulación cuando esté a punto de llegar la eyaculación.
Es muy posible que tras detener el masaje, o al acariciar la cabeza del lingam como si se exprmiera una naranja, el hombre tenga espasmos propios de un orgasmo, pero sin eyacular. Esto puede ocurrir cuantas veces se desee. Después es normal que se pierda la erección durante unos minutos pero pronto se recupera pues el cuerpo percibe que el hombre aun está lleno de semen.
De esta manera un hombre puede comenzar a ser multiorgásmico. Si finalmente se permite una eyaculación o el hombre considera que ya ha tenido suficiente placer aun sin haber llegado a ella, será él quien decida si desea disfrutar durante unos minutos de un abrazo de su dadora o por el contrario prefiere permanecer solo durante unos minutos para procesar y disfrutar la experiencia que acaba de vivir.
El video de Sexo en Nueva York que inspiró este post:
sábado, 28 de mayo de 2011
En el amor: ¿Cómo encontrar y conservar tu media naranja?
¿Existe la media naranja? La respuesta a esta pregunta es muy simple. Si tú crees que sí, existe el alma gemela, si que crees que no, pues no. Si crees que sí, puede que la encuentres. Si crees que no, es obvio que nunca la encontrarás.
Sin embargo, si no crees que exista un alma gemela para ti, y aun así estás leyendo esto, puede que encuentres algo de utilidad en mis palabras.
No me refiero a la leyenda de las almas gemelas, espiritual o energéticamente hablando, sino a encontrar en el plano material, a una persona con la que puedas compartir tu vida y mas momentos de felicidad que de desgracia.
Encontrar la media naranja en el amor puede ser muy fácil, lo realmente difícil, es permanecer con ella toda la vida.
Me explico: Ocurre muy pocas veces, pero con suerte, todos nos hemos encontrado al menos una vez, o dos, con una persona por la que sentimos una fuerte atracción sexual y al mismo tiempo, una conexión espiritual. Lo curioso es que muchas veces nos unimos a personas por las que no sentimos, ni lo uno, ni lo otro. Es probable que eso se deba a la circunstancias o a nuestros prejuicios, pero lo que sí es seguro, es que siempre se trata de nuestra decisión.
Pero volvamos a ese momento en el que hemos encontrado esa persona que nos provoca mariposas en el estómago y que además nos proporciona una inexplicable satisfacción emocional, algo así como un orgasmo espiritual, sin que ella tenga que hacer nada especial para eso, tan solo con su compañía o su atención.
Cuando hemos encontrado a esta persona, estamos frente a una media naranja en potencia. Ya está. La has encontrado. A partir de ahí es probable que decidas estar con ella toda la vida, pero hay algunas cosas que hay que tener en cuenta.
Si esa persona no te considera su alma gemela, como todo en la vida y dependiendo de las decisiones que tomemos, esto puede salir muy bien o muy mal.
Pongamos un ejemplo: Pepe conoce a Pepa, se siente atraído por ella, pero a ella casi le da un ataque, de felicidad, cada vez que lo ve. Esta pareja podría durar toda la vida, aunque el costo emocional de Pepa sería bastante más alto que el de Pepe, que es muy probable que someta a Pepa, en el mejor de los casos a pequeños deseos domésticos; en el peor, puede llegar a la tortura física y/o psicológica. El costo emocional de Pepe podría ser conocer a su alma gemela ya teniendo hijos y una hipoteca con Pepa, entonces podría renunciar a su media naranja o tenerla de amante o asumir un arruinante divorcio, en pos de la felicidad futura. También puede ser que vivan juntos para siempre, que Pepe se deje querer y Pepa sea feliz sometida, o viceversa, uno nunca sabe.
Si tu alma gemela, también te considera la suya no creas que será más fácil, aunque el entretenimiento estará asegurado de por vida, si deciden estar siempre juntos en la salud y la enfermedad, en la riqueza y en la pobreza. Ante este volumen de mariposas las emociones llegan a una magnitud que se puede pasar del éxtasis a la agonía, con tan solo una palabra o una mirada del ser amado.
Pongamos otro ejemplo: Pepe conoce a Pepa, siente un deseo brutal por ella y que un rayo le atraviesa la cabeza cuando la ve y Pepa, apenas puede ni hablar cuando está frente a él, piensa que es simplemente perfecto. Pepa querrá morirse si en una discusión Pepe le dice que no ve ninguna señorita en la habitación, pues pensará: ¡Dios mío no me valora en lo absoluto!; y Pepe querrá romper la relación cada vez que Pepa cometa un error, pues pensará: ¡Ajá no era perfecta, lo sabía, me largo! El pánico puede acabar con el trayecto feliz en esta relación. Manejar debidamente las emociones y decidir confiar en la otra persona, suele ser más fácil de decir que de hacer. Aunque puede ocurrir que ambos decidan entregarse al amor y la confianza, el buen sexo y la buena fe; y de esta manera sobrevivir a todos los contratiempos que surjan a lo largo de su vida juntos, con un saldo positivo de experiencias felices en el camino.
También puede darse el caso de que alguien encuentre su alma gemela y no se dé cuenta hasta que la haya perdido. Quién se encuentre en este caso deberá tratar de recuperarla a toda costa y si no puede ser, deberá salir en busca de otra, porque tal vez no sea el momento adecuado para uno o ninguno de los dos, ya sea por inmadurez física o emocional; en cuyo caso si en verdad existe una energía especial que os une, no habrá distancia ni tiempo que acabe con ella. Y si no existe dicha energía, entonces estarás haciendo lo correcto para encontrar otra persona que sí la tenga para ti.
En cualquiera de los casos, cuando una pareja decide unirse en convivencia, ya sea porque se casan o porque desean probar qué tal se les dá antes de pasar por el altar, o el juzgado; la pareja toma la decisión porque lo hacen sin pensar en las consecuencias, u obligados por las circunstancias, por otras personas, por el reloj biológico o porque han pensado que ya han disfrutado bastante de la soltería y sus ventajas y han llegado al punto en el que se dan cuenta de que el sexo con desconocidos nunca es tan bueno como podría ser con una persona a la que conoces y con la que tienes confianza para disfrutar abiertamente de tu sexualidad. A este último punto se llega cuando has tenido antes, al menos una relación larga. Decidir entrar en una relación estable puede tener muchos “contra” pero desde luego el buen sexo es un “pro” que pesa mucho. La responsabilidad es grande, pero la recompensa también.
Sea cual sea tu motivo, si por fin empiezas a compartir tu vida con tu media naranja, hay algunas cosas que deberías recordar:
1- Sólo tú puedes saber si esa persona es o no, tu media naranja. Como casi todo en la vida, en esto la decisión también es tuya. No escuches a nadie que te diga lo contrario, a menos que quien te hable, te esté diciendo que abras los ojos, que se te está escapando tu alma gemela y tú no te has dado cuenta.
2- Necesitas poner en una balanza defectos y virtudes del ser amado. Nadie es perfecto, ni siquiera tú, así que lo recomendable es que mires si tu pareja tiene defectos como todo el mundo o tiene ciertas cosas con las que nunca serás feliz. (léase maltrato físico o psicológico o actitudes que consideras necesarias para que una persona sea buena y que tu pareja hace lo contrario)
3- La convivencia es difícil hasta con tus padres, por eso uno casi siempre se lleva mejor con los amigos que con la propia familia y esto es porque uno elige los primeros y no los segundos. Así que para que una relación sobreviva al primer año de convivencia, ambos deberán poner de su parte y ceder de vez en cuando en asuntos que para la otra persona son de vital importancia y que para ti no implican un riesgo para la paz mundial. También ambos deberán saber que no se vale romper la relación cada vez que surja un disgusto, así no se dura toda la vida con alguien, sino más bien intentando hallar soluciones a los problemas. Una buena clave sería no enfadarse al mismo tiempo. No es fácil de conseguir todas las veces, pero si al menos se logra el 50 por ciento de las veces, se ahorrarán unas cuantas broncas mayores.
4- Si tu pareja no es psicópata, ni intransigente, ni radical, puede que sea como la mayoría de los buenos mortales: con un número reducido de traumas de infancia, posiblemente tolerante y flexible, lo cual augura que si ambos deciden estar juntos hasta que la muerte los separe, podrán lograrlo. Nadie dice que será fácil, pero ¿qué sería de una rosa sin espinas?
5- Los enamorados sienten miedo de ser heridos y a menudo se protegen, pero si tienes la paciencia suficiente puede que llegues a aspirar su maravilloso perfume y la suavidad de sus pétalos, lo cuál te recomiendo que disfrutes al máximo, porque de vez en cuando te pinchará y cuánto mas le ames, mas te dolerá. La buena noticia es que no hay nada mejor que eso. Puedes probar la protección total de tu corazón compartiendo tu vida con alguien por quién no sientes mariposas en el estómago, pero entonces, la vida no tendría gracia, ni olor, ni color.
Yo he decidido creer que la media naranja sí existe y quiero llegar a hacer lo que sea necesario para vivir muchos momentos felices con ella. La magnitud de la felicidad que una persona así te hace sentir es tan enorme que, una vez se ha probado, es muy difícil renunciar a ella.
Aunque ya lo diga el refrán: A un gustazo, un trancazo; en una relación de pareja siempre te llevarás trancazos, aunque no sea con tu alma gemela. Si es tu media naranja quien te hace sufrir, al menos está garantizado que ya te hizo, te hace y te hará gozar.
A continuación la definición que dá Paulo Coehlo en su libro Frida, lo encontré en Internet, habrá que leerse el libro.
Almas o Llamas Gemelas:
El alma gemela es algo diferente, es nuestra otra mitad.
En el origen, éramos entidades únicas, chispas dela Divinidad. Ante el Creador, acordamos descender al plano de la tercera dimensión a continuar la Obra Creativa , cumpliendo una Misión Conjunta. Dado que el mundo que conocemos es el reino de la dualidad, tuvimos que dividirnos en dos mitades. El plan consistía en vivir vidas separadas y cumplir funciones diferentes, hasta que -habiendo experimentado todas las formas de nuestras cualidades únicas a través de distintas encarnaciones y recuperado nuestro recuerdo de quien somos en realidad- estuviéramos preparados para el reencuentro. Una vez logrado éste, podríamos cumplir nuestra Misión Conjunta.
Puede estar encarnado o no, pero siempre que aparece en nuestra vida es para mostrarnos los aspectos elevados de nuestra alma y el camino hacia el cual dirigirnos para seguir creciendo. Nos acerca a nuestro propósito elevado.
Tenemos muchos compañeros de alma pero una sola alma gemela.
Lo que se siente cuando uno se encuentra con esta persona es algo que no se puede describir con palabras. Es un amor mas allá de toda dimensión.
A lo largo de la vida, van apareciendo distintos maestros que nos recuerdan que existe un alma gemela que encontrar (por ejemplo, personas que nos hablan del tema, libros que leemos, conferencias sobre el tema). Pero para que el recuerdo de quien es quien pueda resonar en nosotros y la unión se pueda producir, es preciso estar al mismo nivel de evolución.
Shakespeare dijo "los viajes terminan cuando los amantes se encuentran"
El alma gemela es algo diferente, es nuestra otra mitad.
En el origen, éramos entidades únicas, chispas de
Puede estar encarnado o no, pero siempre que aparece en nuestra vida es para mostrarnos los aspectos elevados de nuestra alma y el camino hacia el cual dirigirnos para seguir creciendo. Nos acerca a nuestro propósito elevado.
Tenemos muchos compañeros de alma pero una sola alma gemela.
Lo que se siente cuando uno se encuentra con esta persona es algo que no se puede describir con palabras. Es un amor mas allá de toda dimensión.
A lo largo de la vida, van apareciendo distintos maestros que nos recuerdan que existe un alma gemela que encontrar (por ejemplo, personas que nos hablan del tema, libros que leemos, conferencias sobre el tema). Pero para que el recuerdo de quien es quien pueda resonar en nosotros y la unión se pueda producir, es preciso estar al mismo nivel de evolución.
Shakespeare dijo "los viajes terminan cuando los amantes se encuentran"
Liú Santiesteban.
lunes, 18 de abril de 2011
miércoles, 30 de marzo de 2011
Rosa pálido
Por: Lorena Avelar Amor irracional
El amor domina las líneas, razón y corazón crujen, se trastornan y bosteza el último dragón con que soñaste. El aire conoce las letras de tu nombre y el rojo carmesí de tus facciones, a veces pálido e inerte, tumbado en la raíz de mi recinto, como un ángel bendito hecho demonio o toro embravecido. Amor irracional de espacios, de minutos, de espasmos quebrados, de algoritmos. La insolencia hecha piel sin raciocinio, sin límites, ni pudor, ni rastros de denuncia.
Amor malhechor, amor póstumo, irreverente pregón, irresponsable. Amor de una vez o para siempre; implacable es la verdad de tu presencia que me arrastra hecho mar, huracán colérico infinito.
Amor irracional de carne y alma, de verdad circunstancial, de guerra y polvo. Caminas en mi entraña como un flujo, membrana interior de larga vida. Posiblemente, allá donde germina el trigo, la savia toda de la substancia extinta. Algún instante verás la luz del precipicio, la alucinación que envuelve y te pierde, tan lejos del ayer que crucifica. Y se detiene tu tránsito, cuando la noche se vuelve tornasol o tarde adversa, bajo las luces de un farol mezquino, apenas deja ver tu rostro confundido por este loco amor, de goce irracional, loco perdido, coral hecho color, tan Rosa pálido.
miércoles, 23 de marzo de 2011
Rosa Pálido
A Fran Martin
Para que nunca me olvides
Para que nunca me olvides
voy a escribir tu cuerpo en mis sienes
tu extrañada palabra,
voy atar tu mirada en mis gemidos
en mis sueños nocturnos,
en las comas y puntos
de todos mis respiros.
Para que nunca me olvides
voy a decir mi nombre sin decirlo
sin mayúsculas ni apellidos,
para engendrarme por dentro
sin proyectar los descuidos.
Para que nunca me olvides
llama al tiempo
como quieras contarlo o presentirlo
con las dagas o dardos
de corazones en ruinas.
Para que nunca me olvides,
No intentes recordarme,
que sólo soy como un astro
que se eclipsa al amarle.
Para que nunca me olvides
Para que nunca me olvides
voy a escribir tu cuerpo en mis sienes
tu extrañada palabra,
voy atar tu mirada en mis gemidos
en mis sueños nocturnos,
en las comas y puntos
de todos mis respiros.
Para que nunca me olvides
voy a decir mi nombre sin decirlo
sin mayúsculas ni apellidos,
para engendrarme por dentro
sin proyectar los descuidos.
Para que nunca me olvides
llama al tiempo
como quieras contarlo o presentirlo
con las dagas o dardos
de corazones en ruinas.
Para que nunca me olvides,
No intentes recordarme,
que sólo soy como un astro
que se eclipsa al amarle.
sábado, 12 de marzo de 2011
Rosa Pálido. Cuando se muere el amor
Por: Lorena Avelar
Hay que renovarse cuando se muere un amor que nos ha marcado tanto, sacar las agallas desde el fondo de la entraña y refugiarlas en lo más alto para que su luz vuelva a alumbrar con el fervor de un astro. No hay que enterrarlo, hay que protegerlo del temporal tan agrio y reconocer su mirada en otros ojos cálidos, sentir su abrazo, su acogida inmediata, su litoral innato.
Cuando se muere el amor, hay que abrir el paso, insinuar el renuevo del relámpago, caminar a hurtadillas tras de ese vibrar escandaloso, refrescarnos en el llanto para limpiar lo podrido, lo que enfermó el corazón con el pus y dejar que las larvas se alimenten y hagan su trabajo. Hay que gritar sin sucumbir al guerrero de hierro que asestó su puñal barato. No hay que maldecir, ni sacrificar, ni esconder el rostro del cadalso.
Cuando se muere el amor, hay que abrir la puerta y dejar que las ráfagas ventilen el humor de vinagre agrio, ese hedor pestilente que mancilló el honor y el hogar como un muerto tendido en el salón con los cirios al lado. Hay que limpiar el suelo y el remanso, escobillar las baldosas para borrar las huellas en la escalerilla del preámbulo, regocijar el aliento con una brisa de mayo, atizar el fogón para que el fuego caliente y en el jardín florezca el Rosa pálido de los cardos.
sábado, 26 de febrero de 2011
Pareja perfecta, ¿cómo encontrarla?
La Dra Michelle Nielsen en Cosmohispano.Es una verdad tan vieja, tan pura y tan intuitiva que ha sido promulgada desde el principio de los tiempos por los más elevados sacerdotes budistas, o los ancianos lakotas más cercanos a la iluminación y que ahora confirma la física cuántica. Somos energía espiritual, somos seres que son y emiten energía según una naturaleza propia y específica;...y como tales tenemos nuestra media naranja, nos corresponde otro ser que completa ese flujo energético nuestro y al que nosotros completamos. Esa otra persona que nos hace transcender, paradójicamente, haciéndonos ser más nosotras mismas que nunca, porque estamos en plenitud.
Nueve Reglas para alcanzar una solución
1- Mantenga una discusión honesta: Sea honesto y no olvide siempre brindar respeto.
2- Mantenga el control: Asegúrese de que sus "armas" o sea sus palabras para discutir, sean constructivas y bien intencionadas.
3- Encuentre el momento indicado: Asegúrese en que ambos están de acuerdo enq ue es el momento indicado para hablar.
4- Sea positivo: Esté listo para siempre aportar una alternativa o solución que sea positiva.
5- Mantenga el tacto: Mida sus palabras, su tono de voz y su lenguaje corporal.
6- Asegúrese de que haya privacidad: Nunca inicie una discusión en público.
7- Mantenga el orden: Cuando la discusión haya terminado, ayude a poner todo en orden.
8- Cuando se sienta cansado, entréguese: ríndase y admita palabras de reconciliación.
9- No se quede estancado: Esté dispuesto a alcanzar una decisión y nunca use la frase: "yo te lo dije"
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)









