lunes, 4 de julio de 2011

Técnicas sexuales: La importancia de sus "cocos"

Aunque, como dice el cliché, “todos los hombres son iguales”, sus testículos son muy diferentes. Como dice el sexólogo Cañamares, “el mejor método es el de ‘ensayo y error’, es decir, tocarlos y observar la reacción de tu chico”. Otra técnica sexual es preguntarle cómo le gusta que lo hagas: “Pídele que ponga una mano en uno de tus senos y te demuestre el ritmo y la intensidad con que los debes tocar”, apunta Cañamares.

En su libro Supersexo (Pearson Educación), la escritora Tracey Cox aconseja empezar la sesión de preliminares colocando la mano bajo los testículos y pesarlos con delicadeza: “Cuanto más ligero sea el contacto, más exquisita será la sensación”, explica Cox. Luego, hazlos rodar suavemente con los dedos, pero sin moverlos en direcciones opuestas, ¡no vaya a ser que se mareen!

¿Y qué haces con sus “cataplines” durante la felación? Utiliza estas técnicas sexuales: usa tu mano zurda para trabajarlos... pero hazlo lentamente porque, según la sexóloga Isabel Serrano, “esta zona se ultrasensibiliza con la excitación”. En otras palabras: asume que lo que tienes entre
manos son testículos y no un par de pelotas antiestrés.

Cómo llevar a cabo esta técnica sexual: amasa ligeramente uno contra otro. Después llega, al fin, el momento de amortizar el pastón que te gastas cada mes en manicuras. Si estás con un tío superfuerte y ultrarresistente puedes clavarle un poco las uñas ¡procurando no hacerle mucho daño! Pero si tu novio es un tipo del montón, limítate a hacerle cosquillitas con ellas por aquí y por allá, ya que, como dice la sexóloga, “de esta forma lograrás activar nervios que permanecían latentes”.

En la fase preliminar, aprovecha para masturbar su pene con tus manos y mientras lamer sus “cocos” utilizando estás técnicas sexuales. Primero toma el testículo izquierdo y lámelo en forma de círculo. Luego pásate al derecho sin despegar la lengua, dibujando un 8 sobre la superficie del escroto (esa bolsa de piel y delgados músculos que recubre los testículos). Con la misma, busca el rafe, la fina línea que divide el escroto: Isabel Serrano dice que “es muy receptiva al contacto directo de la lengua o de los dedos, porque está llena de terminaciones nerviosas”. Ahora puedes abrir la boca un poco más y jugar con ellos a tu gusto. Tracy Cox recomienda “hacer remolinos con la lengua” para aumentar el placer. Haz también “Mmmmmm” para darle buenas vibraciones... y no olvides su pene mientras perpetras todas estas filigranas bucales. ¿Quieres rizar el rizo del morbo? Pronuncia el nombre del chico mientras te concentras en sus “canicas”, porque en la cama no hay protocolos que valgan, y hablar con la boca llena no es de mala educación.

Además de fabricar testosterona y esperma, los testículos sirven como joystick para que puedas controlar su eyaculación. La doctora Serrano observa que “los músculos del escroto se contraen cuando el hombre se excita y hacen que los testículos se eleven hacia el perineo, lo que indica el preludio del orgasmo”. Entonces, si lo que deseas es retrasar el orgasmo, utiliza estas técnicas sexuales: agarra los testículos y tira suavemente de ellos. ¿Que estás harta de darle al manubrio y quieres que eyacule de una vez? Pues coge los testículos y empújalos hacia el interior de tu chico. De esta forma, precipitarás el clímax y multiplicarás el placer de la eyaculación.

¿Crees que la película está acabando? Pues alerta, porque los títulos de crédito pueden traer sorpresa. Ahora te toca poner la guinda a este festín de sexo. Seguramente sus “bolas” estén en “carne viva” después de tanto meneo. Así que vete un segundo al baño a hacer gárgaras con agua helada. Cuando tengas la lengua y el paladar bien fríos, vuelve al sexo oral y en un ratito estarán como nuevos, así podrás volver a empezar desde el principio tal y como te lo hemos contado. ¿Recuerdas?

Tomado de Cosmopolitan España.

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